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La caída del sistema educativo

Podemos observar en directo como el sistema educativo ya obsoleto desde hace varios años, comienza con su caída quizás debido a una mala gestión, o a que la sociedad está cambiando y no acepta cualquier antiguo estigma.

La realidad se presenta como una inevitable mirada al futuro y la exigencia de un cambio, qué aún no sabiendo cómo se desarrollará, tenemos la certeza de que ocurrirá.
Y aunque mi mente quiera enfocarse en lo positivo que este caos aportará, mi corazón no puede negarse a observar las voces acalladas y las mayores víctimas de este sistema. Nuestros niños, que vuelven a un método escolar en el cuál no se les permite ser.

Sin prestarle ni el más mínimo atisbo de atención a la gestión emocional o intentar aportar una buena dosis de valores, que sin lugar a duda no se ha realizado con éxito en las generaciones que les preceden.
¿Nadie va a denunciar públicamente la deshumanización de las aulas?
¿Nadie se ha planteado las gravísimas consecuencias de un futuro inminente?

Vivir desde el miedo día a día y de forma constante, sin poder expresarse. Pensar cada movimiento, libre de contacto físico, sonrisas o abrazos. Personalmente para mí es inadmisible.

No se trata de no dar una educación o de evitar el aprendizaje.
La solución está en observar, reconstruir desde cero y sobre unas bases sólidas un sistema que hasta la fecha ha demostrado ser precario.

Personalmente no comparto la aceptación silenciosa de esta impuesta «nueva realidad»
Donde privamos los derechos humanos más básicos como son la comunicación, la libertad de movimiento o el contacto físico que deriva en afecto y se intenta justificar bajo la falsa fachada del derecho a la educación. Cuando las normas y exigencias no abarcan otros ámbitos sociales, una ilógica constante.
La realidad es que de nada sirve tener presos a los más pequeños, escondiéndolos bajo bozales, ignorando su sentir. Pues hay una parte de su esencia que no podrá ser acallada, el Alma habla aún cuando el silencio reina.

La moralidad se ha perdido y las consecuencias son inminentes.

Aún sabiendo que estas letras crearán controversia estamos en el momento de expresar, pues para estar en silencio ya lo hemos estado durante décadas.
¿Cuál es tu opinión?
Te leo en comentarios.

Antes de finalizar esta entrada, comparto aquí una secuencia de imágenes que he creado para difundir este mensaje en redes sociales.